Colorful and mysterious Martinique

Aerial view of Fort-de-France. / Vista aérea de la capital. Credit: Uncommon Caribbean

Eagle eye view of Fort-de-France. / Vista aérea de la capital. Credit: Uncommon Caribbean

Being from the Caribbean, I was very intrigued by Martinique. I have done some island hopping, but somewhat “closer” to home, two hour flights max. Apart from a quick stop in St. Martin during a cruise, I have never experienced the French Caribbean. So I jumped at the chance to visit the ‘Island of Flowers’.

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Once there, it didn’t take long for me to determine why this volcanic island was throwing me off. Its lush landscapes and beautiful beaches are the Caribbean I know, with plenty of smiles and friendly people included. But it was a sense of order, nice paved roads and certain efficiency that made me realize that this is Europe with palm trees.

A delicious welcome with a traditional ‘ti punch’. / Una bienvenida con la bebida tradicional de ron ‘ti punch’.

A delicious welcome with a traditional ‘ti punch’. / Una bienvenida con la bebida tradicional de ron ‘ti punch’.

 

As an overseas department of France, Martinique culture is French… but Caribbean too. It’s one of the few places that I have seen a distinctive convergence of cultures. They speak the language, observe holidays and conduct their business in French. Oh, and they have a great connection for imports too, it’s not uncommon to find champagne in a straight up beach shack!

One night during my very short visit I went to the Saint Luce fishing village. It’s a weeknight and live music is blaring at a fish kiosk and everyone’s sprawled all over the dock, singing and dancing… there, that’s the Caribbean I know: alive, musical and partying in the middle of the work week. In the dark you can see the lights of St. Lucia.

Beach at Hotel Bakoua. / La playa en el Hotel Bakoua. Credit Uncommon Caribbean

Beach at Hotel Bakoua. / La playa en el Hotel Bakoua. Credit Uncommon Caribbean

Tourism options are plenty in the south, with a variety of hotels, beaches and historic attractions. Hotel Bakoua, right on Les Trois-Islets, has a pool deck made of dreams with incredible sights to Fleming’s Bay and the peaks Pitons Du Carbet.

It gets hot over here and any exploring should start early in the morning and, as the day marches on, may be helped with the company of a Bierre Lorraine, the island’s national beer. Fort-de-France is the alternate capital, since a volcano eruption in 1902 wiped out St. Pierre. This port city is small and designed around Place de la Savane, Martinique’s answer to Central Park. In the area you’ll be impressed by the fort and St. Louis Cathedral, but the Schoelcher Library is not to be missed. This gorgeous building was part of Paris’ Exposition in 1889 and transported to the colony.

The impressive Schoeler Library in Fort-de-France. / La impresionante Biblioteca Schoeler.

The impressive Schoeler Library in Fort-de-France. / La impresionante Biblioteca Schoeler.

Nearby is the Covered Market, Marché Couvert, with an explosion of color, smells and flavors. Different kinds of local fruit and honey and handmade souvenirs fill the place. The downtown area has narrow and colorful streets, where you can see more crafts and listen to music coming out of businesses and homes alike.

After the stroll, I changed hotels for the exclusive Cap Est Lagoon Resort & Spa at the east end of the island. While the hotel has a beautiful private beach, the surf was a bit rough during my stay, so I took consolation in my own pool and terrace overlooking the ocean. On top of the gorgeous surroundings and impeccable service, Cap Est is home to Le Belem, an impressive French restaurant with a vast wine cellar.

In Le Carbet region has incredible beaches for bathing and looking for sea glass. / Las playas de la región Le Carbet son excelentes para nadar y para buscar vidrio de mar.

In Le Carbet region has incredible beaches for bathing and looking for sea glass. / Las playas de la región Le Carbet son excelentes para nadar y para buscar vidrio de mar.

Le Petitbonum restaurant is located in Le Carbet./ El popular restaurante Le Petitbonum está ubicado en Le Carbet. Credit: Uncommon Caribbean

Le Petitbonum restaurant is located in Le Carbet./ El popular restaurante Le Petitbonum está ubicado en Le Carbet. Credit: Uncommon Caribbean

Have I mentioned my visit was lighting flash short? There’s no way I could have squeezed everything in, but I did stop by the gorgeous Habitation Clement, Clément Rum distillery, that on top of giving away generous samples, practically summarizes the beginning of rum in Martinique. Even if you don’t like to imbibe, the tour is not to be missed and marvel at authentic creole dwellings that have been preserved in their original architecture.

The beautiful Cap Est Resort & Spa. / El hermoso Cap Est Resort & Spa.

The beautiful Cap Est Resort & Spa. / El hermoso Cap Est Resort & Spa.

Martinique’s temperatures are consistently warm, hovering in the 80s F, and the island experiences less visitors during May and June. All year through there’s a variety of events like a regatta in January, Carnival in February, surfing competitions in April and other gastronomical and cultural events sprinkled in between. High season begins in December and runs through April.

The views from the private pool at Cap Est. / Las vistas desde la piscina privada en Cap Est.

The views from the private pool at Cap Est. / Las vistas desde la piscina privada en Cap Est.

 

La colorida y misteriosa Martinica

A pesar de ser del Caribe, Martinica me intrigaba mucho. He recorrido varias islas, pero de cierta manera más cerca de casa, vuelos de dos horas máximo desde Miami. Aparte de una corta visita en St. Maarten durante un crucero en lo que parece siglos atrás, nunca había experimentado las Antillas Francesas. Cuando surgió la oportunidad de visitar la ‘isla de las flores’, dije ‘oui’ inmediatamente.

Una vez allí, no me tomó mucho tiempo determinar por qué esta isla volcánica me sacaba de tiempo. Sus paisajes frondosos y verdes e impecables playas son el Caribe que conozco, con muchas sonrisas y gente amable incluidas. Pero, había un sentido de orden, carreteras bien pavimentadas y un tipo de eficiencia que me hizo darme cuenta que era Europa con palmeras.

Martinique has several slavery memorials around the island. Anse Cafard Slave Memorial commemorates the emancipation of slaves in the French West Indies. / Martinica tiene varios monumentos en recordación de su pasado de esclavitud en la isla. El Monumento Anse Cafard conmemora la emancipación de los esclavos en las Antillas Francesas.

Martinique has several slavery memorials around the island. Anse Cafard Slave Memorial commemorates the emancipation of slaves in the French West Indies. / Martinica tiene varios monumentos en recordación de su pasado de esclavitud en la isla. El Monumento Anse Cafard conmemora la emancipación de los esclavos en las Antillas Francesas.

Como un departamento ultramar de Francia, la cultura de Martinica es francesa… pero también caribeña. Es de los pocos lugares en el que he notado una distintiva convergencia de culturas. Allí se habla el lenguaje, se celebran los feriados y los actos oficiales es a la francesa. Entre las ventajas se cuenta una gran conexión de importes también, no es inusual encontrar champaña en un quiosquito playero.

Una noche de mi corta visita fui a la villa pesquera de Saint Luce. Era durante la semana y música en vivo tocaba y la gente se encontraba en plena calle y alcanzaba hasta el muelle, todos cantando y bailando… y ahí vi el Caribe que conozco: vivo, musical y fiestando en medio de la semana de trabajo. En la oscuridad se podía ver las luces de Santa Lucía.

El sur de la isla cuenta con más opciones turísticas, con una variedad de hoteles, playas y atracciones históricas. Hotel Bakoua, justo en Les Trois-Islets, tiene una terraza con piscina de ensueño, ofreciendo vistas increíbles a la Bahía Flemings y los picachos Pitons Du Carbet.

Habitation Clement. Uncommon Caribbean

Habitation Clement. Uncommon Caribbean

Hace calor en estas partes, por lo que explorar debe comenzar tempranito en la mañana y, según suben las temperaturas, hacerlo en la compañía de una Bierre Loraine, la cerveza nacional. Fort-de-France es la capital alterna, una erupción volcánica acabó con St. Pierre en 1902. Esta ciudad porteña es pequeña y diseñada alrededor de Place de la Savane, la respuesta de Martinica al Parque Central. En el área te va a impresionar el fuerte y la Catedral St. Louis, pero la Biblioteca Schoelcher es imperdible. Este hermoso edificio al estilo bizantino fue construido en París para la Exposición Mundial en 1889 y transportado bloque por bloque a la colonia.

Muy cerca ubica el Mercado Cubierto, Marché Couvert, donde una explosión de colores y olores te saludan al llegar. Diferentes productos locales y souvenirs hechos a mano llenan el lugar. El área del centro tiene calles coloridas y estrechas, recorriéndolas se pueden observar más manualidades, mercados y música que sale de las casas y comercios.

beach

An early morning in Martinique. / Una mañanita en Martinica.

Tras el paseo, cambié de hotel para el exclusivo Cap Est Lagoon Resort & Spa al este de la isla. Mientras que el hotel tiene una hermosa playa privada, el oleaje estaba fuerte durante mi estadía y encontré consuelo en mi piscina y terraza con vistas al océano. Además de los bellos alrededores y el servicio impecable, Cap Est es acoge Le Belem, un impresionante restaurante francés con una gran lista de vinos franceses en su bodega.

Mi visita fue corta y hay mucho camino por ver, imposible hacerlo todo. Aunque no soy una gran fan del ron, una visita a la hermosa Habitation Clement debe ser un requisito. La destilería del ron Clément hace un resumen de los inicios de la producción de ron en Martinica en uno de los espacios más bellos de la isla, incluyendo la preservada estructura original de la hacienda. El tour es muy informativo y ofrece información sobre el pasado histórico de la isla.

bikini

Las temperaturas en Martinica son consistentemente cálidas, entre los 80F, y la isla recibe menos visitantes durante los meses de mayo y junio. La isla tiene un robusto calendario de eventos como una regata en enero, carnaval en febrero, competencias de surf en abril y eventos gastronómicos y culturales entre medio. La temporada alta da inicio en diciembre y se extiende hasta abril.

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2 comments on “Colorful and mysterious Martinique”

  1. Paola dice:

    I’m in love with the facade of the library! Gorgeous! You always make me want to jump on a plane and discover new places 🙂

    1. Sra. Valija dice:

      That’s the point! Thanks for your kind words!

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