Fall in Florida…

What's fall for me in Florida. / El otoño para mí en Florida.

What’s fall for me in Florida. / El otoño para mí en Florida.

As I saw everyone all over social media celebrating the arrival of fall by breaking out flannels and “seasonal” colors, I was feeling pretty smug. Silly gooses, there’s no such thing as fall in Florida! In my head I started writing this post rejecting the proverbial ‘end of summer’ holding on to my rosé and not giving into the pumpkin lattes.

Boating season is far from over in Miami as we are still feeling temps in the 90s and generally good weather. I was planning outings to Biscayne Bay to brag about our awesome autumn that allows me to stay with my flip flops and shorts on. But then we had our October surprise, Hurricane Matthew.

*En español abajo

Hurricane season is not over, it won’t be until November 30, but most of us dismiss it as soon as September comes to an end. In South Florida, we haven’t experienced a major storm in a decade.  So when something started brewing off the coast of Africa a few weeks ago, some of us weren’t too alarmed thinking it would dissipate in the ocean. We have been so lucky, right?

A few days later that system became Hurricane Matthew and boy; it just wasn’t going to go away. The monster storm battered Cuba and the Bahamas and devastated and took an enormous toll of life in Haiti. While it spared Miami, the same can’t be said of North Florida. I have family ties to Ormond Beach, which saw century old Oaks toppling over, loss of power and services we take for granted. This terrible storm obliterated St. Augustine and created havoc in South and North Carolina.

There was no time for the boat or flip flops, it was time to clean up. More so, it was a moment to reflect. For once, to be thankful that we only experienced material losses and some inconveniences. When I woke up in the middle of the night because it was too hot in my room with no power, I was quickly reminded that I had a roof over my head and I resting on a soft, dry bed. Suddenly I didn’t seem to have a care in the world.

Mombi on the Bay...

Mombi on the Bay…

Matthew made me stop and say a prayer for people who lost loved ones and the possessions that may have cost them a lifetime to attain. To have compassion, empathy and kindness was another lesson from my experience.

Life goes on and we’ll rebuild and recover. I’ll be back out on my beloved Biscayne Bay with Mombacho, family and friends. Miami is my home and the bay is my playground. I guess I needed a reminder that there’s a price to living in paradise and the risks linked to that.

Otoño en Florida

Cuando comencé a ver las celebraciones de la llegada del otoño en las redes en forma de colores de temporada y tendencias de moda, me sentí algo petulante. ¡El otoño no existe en Florida! En mi cabeza empecé a hacer un boceto de este post en el que rechazaba el supuesto “fin del verano”, me aferraba a mi rosé y renegaba de los lattes de calabaza.

La temporada de bote no termina en Miami cuando estamos experimentando temperaturas en los 90 y condiciones perfectas. Planificaba salidas a la Bahía Biscayne para alardear del increíble otoño miamense que me permite quedarme en chancletas y shorts. Pero entonces recibimos una sorpresa de octubre en la forma del Huracán Matthew.

El período de ciclones no se ha acabado y no termina hasta el 30 de noviembre, pero muchos lo descartamos una vez concluye septiembre. En el sur de la Florida no hemos experimentado el embate de una tormenta en una década. Así que cuando algo comenzó a formarse fuera de la costa de África hace unas semanas, muchos no nos alertamos razonando que se disipará en el océano. Hasta ahora hemos tenido tanta suerte, ¿no?

The crystal clear waters of Biscayne Bay. / Las aguas cristalinas de la Bahía Biscayne.

The crystal clear waters of Biscayne Bay. / Las aguas cristalinas de la Bahía Biscayne.

Unos días después ese sistema se convirtió en el Huracán Matthew y no parecía largarse. La tormenta monstruo le dio directo a Cuba y las Bahamas y devastó y cobró la vida de muchos en Haití. Mientras que “perdonó” a Miami, lo mismo no se puede decir del norte de Florida. Lazos familiares me atan a Ormond Beach que vio robles centenarios caer sobre líneas de electricidad que afectó servicios y accesos a los que estamos tan acostumbrados. El huracán afectó muchísimo a San Agustín, una ciudad favorita, y creó mucha destrucción en las Carolinas.

Entonces me vi sin tiempo para mis chanclas o el bote, era el momento de tratar de remediar la destrucción. Además, fue un momento para reflexionar. Por un lado, estar agradecida de que sólo sufrimos pérdidas materiales y algunos inconvenientes. Cuando me levanté en medio de la noche porque tenía mucho calor en mi habitación sin electricidad, rápidamente recordé que tenía un techo sobre mi casa y estaba en una cama seca y suave. De repente, nada parecía irremediable.

Matthew me hizo detenerse y orar por las personas que perdieron seres queridos y posesiones que posiblemente les costaron una vida entera obtener. El tener compasión, empatía y amabilidad con otros fue una lección de esta experiencia.

La vida continúa, vamos a reconstruir y recuperarnos. Regresaré a mi querida Biscayne con el Mombacho, familiares y amigos. Miami es mi casa y la bahía mi patio de recreo. Creo que tal vez necesitaba recordar que hay un precio por vivir en el paraíso y hay ciertos riesgos vinculados a eso.

Cheers to life! / Salud a la vida.

Cheers to life! / Salud a la vida.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

2 comments on “Fall in Florida…”

  1. t_harland dice:

    Sandbar this Sunday

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *