A travel blogger who’s afraid of flying

Landing, my favorite part of flying. Here Turks & Caicos. / El aterrizaje es mi parte favorita de volar. Llegando a Turks & Caicos.

Landing, my favorite part of flying. Here Turks & Caicos. / El aterrizaje es mi parte favorita de volar. Llegando a Turks & Caicos.

Palms are sweaty, knees weak, arms are heavy… but on the surface she looks calm and ready… You must know by now these are Eminem’s “Lose Yourself” lyrics (minus the vomit part). But they describe perfectly how I feel before I board a plane.

*En español abajo

Yeah, for me it’s all about the destination, the actual journey makes me extremely nervous. I know, seems ridiculous; traveling is something I aspire to do full time. I have tried books, watching “Air Disasters” (not morbid, very informative) and meditation without much success. It’s hard for me to reconcile my dream of traveling all over the world and what I know is an irrational fear. But it’s beyond my control and on top of it, I have to deal with other people’s amazement (sometimes judgement) when I share this little detail.

I know that statistically flying is the safest mode of transportation: your chances of dying on a plane crash are one in 11 million, but one in 5,000 in a car. I don’t even want to look up what are the odds for motorcyclists. In my car, I’m at the wheel, why should I trust two strangers flying an aluminum tube over 30,000 feet high up in the sky? I can’t describe my anxiety when I hear a strange sound or feel a shaky-shaky, my pet name for turbulence. I’ve been known to grasp seatmates on sudden movements of the plane, then look at them sheepishly and apologize. So far, I have always had kind, understanding people sitting right next to me. I do not apologize to Mr. Backpack, that’s his job.

When the possibility of a trip comes up I’m filled with joy, I make Google searches and think about outfits to take with me. Then a couple of days ahead of the trip I begin to feel that sinking sensation in my stomach when the plane takes off. I don’t find any delight in flying. At this point, I don’t panic, I push that thought to the back of my mind and move forward. I’m unable to sleep on a plane – never mind pills or all-nighters – and on board time just seems to go slower. Oddly enough, the few times I’ve been upgraded to first, I don’t feel that bad. I actually manage my nerves better when I’m in the front-ish seats of the plane.

There’s that half smile at the airport. I’m really excited in my heart! / Mi media sonrisa en el aeropuerto, estoy realmente emocionada por dentro.

There’s that half smile at the airport. I’m really excited in my heart! / Mi media sonrisa en el aeropuerto, estoy realmente emocionada por dentro.

So what do I do?

Relax. I breathe deeply and relax completely, there’s no other option. I pretend I’m a sophisticated, experienced traveler and think how many thousands of people are doing exactly the same as me in that moment and everyone survives. So I keep to myself, read my book or check the inflight offerings. I pray and remind myself that I chose to do this, which I’m going to love, have fun and then write about it.

Stick to facts. I remind myself of what I already know: planes are safer than cars, that turbulence doesn’t bring a plane down and they just don’t fall out of the sky. On a flight to Minneapolis I talked to a flight attendant and he told me to imagine the plane as a kite and how its movement is controlled by the wind, so a little shaky-shaky it’s no biggie. It makes sense. When everything else fails and I’m at the verge of a freak out, I look around me to see if someone’s sharing the panic. Most times they are not.

Drink… or not. I like to imbibe, but on a short plane ride, 2-4 hours, I’d rather stay dry. I don’t want to feel disoriented or dehydrated once I get to my destination. I also prefer not having to get up frequently to use the restrooms. BUT If I’m on a transatlantic or longer flight I will have a drink or two, get a sweet buzz and enjoy the inflight entertainment or my book.

I do give myself credit because my fear doesn’t keep me from traveling. I have come to terms that it’s something I can’t control or comprehend (I’m not even afraid of heights!), but I won’t allow that fear to control me.

I had touched on this subject once before, a time I had to get on a puddle jumper, I didn’t do great.

Arriving in Toronto, getting ready to land on a snow dusted runway. / Llegando a Toronto, preparada para aterrizar en una pista con un poquín de nieve.

Arriving in Toronto, getting ready to land on a snow dusted runway. / Llegando a Toronto, preparada para aterrizar en una pista con un poquín de nieve.

Bloggera de viajes con temor a volar

Las palmas me sudan y siento un nudo en el estómago… Esta soy yo antes de abordar un avión. Para mí es más importante el destino, el viaje me hace demasiado nerviosa. Lo sé, es ridículo, viajar y compartir historias es algo que aspiro hacer a tiempo completo. He leído libros, mirado “Air Disasters” (enseña cómo funciona una nave) y meditación sin mucho éxito. Es difícil para mí reconciliar mi anhelo de viajar el mundo con lo que reconozco es un miedo irracional. Pero es algo que está fuera de mi control y, que encima, tengo que lidiar con la sorpresa (y a veces juicio) de quien se entera de este detallito.

He visto las estadísticas, volar es la manera más segura de transporte: las probabilidades de morir en un desastre aéreo son una en un 11 millones, mientras que en un auto son una en 5,000. (Ni siquiera quiero pensar cuáles son las probabilidades en una moto). Pero en mi auto, yo estoy al volante, ¿por qué voy a confiar en dos extraños volando un tubo de aluminio a más de 30 mil pies? No puedo describir mi ansiedad cuando escucho un ruido extraño o siento el shaky-shaky, como le llamo a la turbulencia. En más de una ocasión he agarrado al pasajero de al lado con fuerza para cortarle la circulación por un movimiento súbito de la nave. Luego miro avergonzada hacia el lado y pido disculpas. Hasta el momento me he topado con personas comprensivas y nice. Nunca me disculpo con Mr. Backpack porque lo considero su trabajo.

All smiles in front of the Crystal Palace in Madrid. I did not sleep during the eight hour flight. / Toda sonrisas frente al Palacio de Cristal en Madrid. No pegué un ojo durante todo el vuelo.

All smiles in front of the Crystal Palace in Madrid. I did not sleep during the eight hour flight. / Toda sonrisas frente al Palacio de Cristal en Madrid. No pegué un ojo durante todo el vuelo.

A pesar de esta quejadera, cuando la idea de un viaje surge, me lleno de emoción, hago mi Google search y pienso en qué me voy a llevar. Pero unos días previos al viaje comienzo a sentir esa sensación de que estómago se hunde cuando el avión gana altura durante el despegue. Lo repaso en mi mente, pero no dejo que cunda el pánico, alejo ese pensamiento de mi cabeza y sigo adelante. Nunca he podido dormir durante un vuelo – no importan los fármacos o una desvelada – y estoy convencida que el tiempo corre más lento “allá arriba”. Pero extraño, las veces que he recibido un upgrade a business class, no me pongo tan nerviosa. También he notado que lo más al frente mi asiento, menos nervios.

Entonces, ¿qué hago?

Relax. Respiro profundo y me relajo, no hay otra opción. Me hago pasar como una viajera experimentada y sofisticada y pienso que miles de personas están haciendo lo mismo que yo y todos llegan a su destino. Tomo mi asiento, saco mi libro o miro lo que ofrece la aerolínea. Hago una oración y me recuerdo que elegí irme de viaje, que me va a encantar, me voy a divertir y luego voy a escribir sobre el asunto.

Recuerdo la realidad. Repaso en mi mente lo que sé: los aviones son más seguros que los autos, la turbulencia no hará estrellar el avión y estas naves no se caen simplemente del aire. En un vuelo a Minneapolis charlé con el asistente de vuelo y me dijo que imaginara al avión como una cometa, el movimiento de la nave estará influenciado por el viento, por lo que un poco de shaky-shaky no es nada malo. Hace sentido. Cuando nada más funciona y estoy a punto de perder la cabeza, miro a mi alrededor: el servicio de bebidas continúa y nadie tiene cara de pánico. Ok, good.

Un traguito… o no. Me gusta tomar, pero en un vuelo corto de 2 a 4 horas prefiero no hacerlo. No es que piense que necesito estar sobria por si ocurre una emergencia y resultar ser la heroína, pero prefiero no sentirme desorientada o deshidratada una vez llegue a mi destino. También ayuda no tener que hacer uso frecuente de los baños. PERO si estoy en un vuelo transatlántico me doy una copita o dos y me dispongo a disfrutar las películas o entretenimiento disponible.

Me doy crédito porque mi miedo no me impide viajar. Lo he aceptado como algo que no puedo controlar o comprender (¡ni siquiera temo a las alturas!), pero no permito que ese miedo me controle.

Ya había tocado este temita anteriormente, una ocasión en la que volé en un avioncito de papel, no me fue muy bien.

Well, when you get upgraded to the lounge a mimosa is in order. / Cuando recibes un upgrade para el lounge, hay que tomarse una mimosa.

Well, when you get upgraded to the lounge a mimosa is in order. / Cuando recibes un upgrade para el lounge, hay que tomarse una mimosa.

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12 comments on “A travel blogger who’s afraid of flying”

  1. Natalia dice:

    Glad you conquered your fear! I usually take a sleeping pill if i get a little shaky before a trip!

    1. Sra. Valija dice:

      I had tried pills but they don’t work, I’m glad they work for you!

  2. Mei dice:

    Yined, I had no idea about your fear of flying. But proud of you for not letting it be an obstacle.
    XOXO,
    Mei

    1. Sra. Valija dice:

      Thanks chica, I’m not as tough as I look, hahaha 😉

  3. Paola dice:

    I get nervous when I fly too! I hate vertigo so when there’s turbulence I cling to my neighbor lol But you’re right, I’m glad it doesn’t stop me from traveling and having amazing experiences.

    1. Sra. Valija dice:

      Turbulence is no joke, I had a very interesting take off recently, but I will keep on keeping on.

  4. I commend you for continuing to travel on planes when you have such a fear. I don’t mind flying unless the turbulence is bad – but by that point, there’s nothing you can do, right? LOL!

    1. Sra. Valija dice:

      Thanks Lisa! You’re right, what can you do once you are ‘up there’?

  5. Jazmin dice:

    Jaja thank God I am not the only travel blogger that dislikes flying. I loved it as a kid especially like my dad worked at the airport. I tend to read a book/magazine & close my eyes during departure. Landing is also my favorite part-thank-u Jesus it’s over & I arrived safely!

    1. Sra. Valija dice:

      I’m with you, I don’t get as nervous when landing, BUT there’s a nasty turn approaching FLL coming grom Puerto Rico, can’t get over it even I know it’s coming.

  6. I too hate flying. Every time I’m prepping for a trip, as excited as I am about the destination, I get crazy nervous! But then, something happens…Once the plane lifts off I settle down. I think it’s the realization that there’s nothing I can do to change it from that point on! No matter, I fly rarely. Glad you overcame your fear and didn’t miss out on an amazing trip!

    1. Sra. Valija dice:

      Well, can’t say I’ve overcome it, I just power thru it. It’s the most practical way to travel.

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