30 y algo horas en Charlotte

La línea del horizonte de Charlotte se distingue por sus muchos edificios. / Charlotte’s skyline is full of tall buildings. Photo: Wikipedia

La línea del horizonte de Charlotte se distingue por sus muchos edificios. / Charlotte’s skyline is full of tall buildings. Photo: Wikipedia

Charlotte fue la primera parada de un viaje algo más largo de lo normal a Carolina del Norte. La experiencia fue muy positiva, disfruté y también aprendí, pero siento que pude haber conocido mejor a la llamada Queen City.

Mi estadía fue corta, lo sé, pero la idea era escapar del calor y nos topamos con temperaturas rondando los 100 grados F y tormentas a media tarde: exactamente lo que es mi verano en Miami. Eso nos obligó a buscar lugares con aire acondicionado más de lo que hubiéramos deseado.

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En mi primera caminata sentí la sombra de los enormes edificios que rodean Uptown. Charlotte fue fundada en la intersección de una ruta de comercio entre indígenas en 1775 y en la actualidad no es muy distinta, las mayores corporaciones de la nación tienen sus sedes centrales aquí, todas hospedadas en resplandecientes rascacielos.

Aunque usualmente me limito a compartir lo visto y disfrutado, tengo que admitir que Charlotte me impresionó por la gran diversidad de su gente, además de escuchar español en la calle con frecuencia, vi personas de todas razas y colores, religiones y estilos de vida.

7th Street Public Market es ultra popular durante el almuerzo y acoge diferentes mercaditos de diversas gastronomías. / 7th Street Public Market is very popular for lunch, it houses a variety of vendors with distinct offerings and products, including a tap counter. Pizza pic: Pure Pizza

7th Street Public Market es ultra popular durante el almuerzo y acoge diferentes mercaditos de diversas gastronomías, venta de vinos y cerveza de barril. / 7th Street Public Market is very popular for lunch, it houses a variety of vendors with distinct offerings and products, including a tap beer counter. Pizza pic: Pure Pizza

7thstreet

Estos son mis favoritos de una visita breve y calurosa:

Para comer

7th Street Public Market: Casi no salgo de este popular mercado urbano que promueve la comida de las Carolinas y los productos de granjeros locales. Con la compañía de Mr. Backpack tuve la oportunidad de probar las hamburguesas, pizza, crepas y pastelitos. Todo rico, fresco y módico en precio. ¿Y el café de Not Just Coffee? ¡Yum!

City Smoke: Teníamos mucho BBQ en nuestro futuro, pero este lugar nos atrapó por el giro moderno a tradicionales como brisket, pulled pork y pan de maíz.

204 North: Uno de los restaurantes nuevos del área con un look ultra moderno y chic. El pimento cheese es muy común en estos lares y aquí se sirve como relleno de ravioles. El mac n cheese de langosta estuvo delicioso y ni hablar del pork belly.

Charlotte se enorgullece de haber declarado su independencia de Inglaterra con más de un año de anticipo que el resto de la nación. A la derecha: Las placas que marcan el camino del Liberty Walk con la imagen del Capitán James Jack, quien famosamente se dirigió a Filadelfia con la Declaración de la Independencia del Condado de Mecklenburg./ Charlotte takes pride on having declared independence way ahead of the rest of the nation. Right: The plaques that mark the Liberty Walk route with Captain James Jack, who famously went to Philadelphia carrying the Mecklenburg Declaration of Independence.

Charlotte se enorgullece de haber declarado su independencia de Inglaterra con más de un año de anticipo al resto de la nación. A la derecha: Las placas que marcan el camino del Liberty Walk con la imagen del Capitán James Jack, quien famosamente cabalgó a Filadelfia con la Declaración de la Independencia del Condado de Mecklenburg./ Charlotte takes pride on having declared independence way ahead of the rest of the nation. Right: The plaques that mark the Liberty Walk route with Captain James Jack, who famously went to Philadelphia carrying the Mecklenburg Declaration of Independence.

Durante el calor

Charlotte Liberty Walk: Con un app como guía, recorrimos los lugares donde ocurrieron momentos clave durante la Guerra de la Revolución, una dosis de historia desconocida y la oportunidad de familiarizarnos con el área temprano en la mañana. Contrario al Freedom Trail de Boston, aquí no sobrevivió ninguna estructura de la era.

Museo Levine del Nuevo Sur: Aprendimos la historia de Carolina del Norte, con enfoque en lo acontecido tras la Guerra Civil, desde la segregación a la lucha por los derechos civiles con la presencia del KKK, hasta la transformación de campos de algodón a los rascacielos de hoy. Durante mi visita disfruté la exhibición “¡NUEVOlution! Latinos en el Nuevo Sur”, sobre la influencia y el crecimiento de latinos en esta área que corre hasta octubre.

Salón de la Fama Nascar: Nada mal aprender que las raíces de las carreras de auto que hoy día son una industria billonaria comenzaron en los Apalaches transportando alcohol de contrabando y sus inicios en  las arenas de Daytona Beach.

Levine Museum & Nascar Hall of Fame. Instagram

Levine Museum & Nascar Hall of Fame. Instagram

Para hang out

Carolina del Norte no permite una de mis actividades favoritas: happy hour. Como visitante esta ley me pareció extraña y merece su propio post. Pero ojo, las cervecerías y la mixología están on point.

Wooden Robot: Las cervecerías abundan en Charlotte y una bien cool es Wooden Robot, en la zona South End, rodeada de edificios de ladrillos que datan de los 1800 durante el boom de la manufactura de textiles con una gran variedad de ales, IPA y más.

VBGB Beer Garden & Hall: Una enorme variedad de cervezas de barril locales y del estado, entre otras bebidas, atrae a mucha gente aquí. El lugar cuenta con canchas de arena para partidos de voleibol durante los meses cálidos. El menú realmente engaña, simple bar food, pero muy rico y proveniente de una ventanita. Los pretzels son de morir y muchos de sus sándwiches de carnes al BBQ pueden servirse en el mismo pan.

Lobby Ritz Carlton: Dimos la vuelta por el lobby del Ritz Carlton por casualidad y qué gran sorpresa toparnos con música en vivo y otro grupo súper animado en disposición de pasarla bien.

Me tropecé con algunos murales mientras recorría Uptown como parte del Liberty Walk. / I stumbled upon a few murals while walking thru Uptown as part of the Liberty Walk.

Me tropecé con algunos murales mientras recorría Uptown como parte del Liberty Walk. / I stumbled upon a few murals while walking thru Uptown as part of the Liberty Walk.

30-some hours in Charlotte

Charlotte was the first stop of a longer than usual trip to North Carolina. I did have fun and learned a few things, but I feel I could’ve done more.

For starters, we spent more time indoors in the Queen City than we usually would. I know, it was an extremely short visit, but we weren’t counting on the extreme temps around the 100 F degrees and thunderstorms in the middle of the day — much like a Miami summer, but I digress…

Charlotte was established in the intersection of a trading route between Native Americans in 1775. Not much has changed since; this city is home to the biggest corporations in the nation headquarters, all housed in shiny skyscrapers that define the skyline.

El patio de VBGB es muy popular y concurrido. / VBGB’s patio is very popular. Instagram

El patio de VBGB es muy popular y concurrido. / VBGB’s patio is very popular. Instagram

What to do during a short and hot visit:

To eat

7th Street Market: I could’ve had all my meals at this urban market that promotes Carolina’s food made with local farming products. With the company and help of Mr. Backpack, I was able to sample burgers, pizzas, crepes and pastries. Everything was delicious, fresh and extremely affordable.

City Smoke: We had a lot of BBQ ahead of us, but this restaurant has a cool and chic vibe and gives a twist to traditional staples like brisket, pulled pork and cornbread. The cocktails are delicious.

204 North: One of the newest restaurant additions with a sleek and modern look. Pimento cheese is big around these parts and here is served as ravioli. Lobster mac n cheese was pretty special and the pork belly appetizer was finger licking good.

El Cementerio Old Settler’s es una de las pocas instituciones que datan varios siglos con tumbas de 1770s. La aguja de la Iglesia Presbiteriana, 1854, se alza entre los rascacielos, presente y pasado. / Old Settler’s Cemetery is one of the few remaining institutions still standing with tombs that date to 1770s. You can see the spire of the First Presbyterian Church, 1854, among the skyscrapers.

El Cementerio Old Settler’s es una de las pocas instituciones que datan varios siglos con tumbas de 1770s. Abajo, la aguja de la Iglesia Presbiteriana, 1854, se alza entre los rascacielos, presente y pasado. / Old Settler’s Cemetery is one of the few old institutions still standing with tombs that date to the 1770s. Below, you can see the spire of the First Presbyterian Church, 1854, among the skyscrapers.

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While it’s hot out

Charlotte Liberty Walk: A good way to start the day before the heat gets started. It focuses on the important role of the city during the Revolutionary War marking the way with plaques, a fun way to learn a lot and get familiar with Uptown. Unlike Boston’s Freedom Trail, there’s no standing structure from that era.

Levine Museum of the New South: Great focus on the history of the state, especially after the Civil War. No qualms in showing the segregation struggles, from the KKK presence to the Civil Rights fight. The evolution from cotton fields to sleek skyscrapers is another very interesting subject. The exhibition “¡NUEVOlution! Latinos in the New South,” running until October, showed the influence and growth of the Latino population in the South.

Nascar Hall of Fame: Surprisingly interesting history of today’s billion industry that was born running contraband moonshine in the Appalachians until it reached the sands of Daytona Beach.

Hanging out

North Carolina bans one of my favorite activities: happy hour. As a visitor their laws seemed both weird and amusing and I’ll dedicate a post to that. But beware; breweries and mixology here are on point.

Wooden Robot: Breweries are abundant in Charlotte and this is one of the hip and newest. Located in the South End neighborhood, it’s surrounded by brick buildings that date to the 1800, back to the city’s textile boom.

VBGB Beer Garden & Hall: A good way to taste all local and Carolina’s’ craft beers. This place bursts with energy and fun both indoors and outdoors patio and volleyball courts. The bar menu is varied and simple, but so yummy.

Ritz Carlton Hotel lobby: We stopped by the lobby of the ritzy Ritz Carlton and were surprised by its lively atmosphere, good drinks and live music.

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11 comments on “30 y algo horas en Charlotte”

  1. I love outdoor eating spots with great scenery.

    1. Sra. Valija dice:

      There’s plenty to choose from, but it was so HOT while I was there.

  2. Kimberly dice:

    Que lindo se ve todo me encantaría visitar, gracias por compartir!

    1. Sra. Valija dice:

      Es muy lindo y hay mucho por hacer. Quisiera regresar en otoño.

    2. Marilu dice:

      You can always tell an expert! Thanks for cobrtinuting.

  3. Diana dice:

    Great recap! Hope I can make a trip out to Charlotte soon!!

    1. Sra. Valija dice:

      Anytime you want! Both NFL and NBA is huge there, we didn’t coincide with a Hornets game.

  4. Zoe dice:

    Gracias por estos tips, tengo que explorar mas de Charlotte!

    1. Sra. Valija dice:

      ¡Yo también! Quiero regresar en otoño para ver el cambio de hojas.

  5. Billy dice:

    Nice piece on the Queen City

    1. Sra. Valija dice:

      Thanks Billy! There’s still so much more to know!

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