Enferma en el paraíso

Secrets Resorts Playa Bonita

Secrets Resorts Playa Bonita

“Esto no me puede estar pasando a mí”, me repetía. Me encontraba en una hospedería all inclusive, adults only y me enfermé.

Era mi segundo día en este paraje playero y cuando me levanté como fuera de mí pensé que tal vez me había excedido en copas la noche anterior, aunque sabía que no era así.  No es común que me despierte exhausta, en cámara lenta, especialmente cuando estoy de vacaciones.

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Mr. Backpack se ofreció a buscarme un café, tal vez eso era lo que me hacía falta. Poco después de hacerme el room service personal, él se metió a la cama, se arropó y tembló como un chiquillo. Era oficial, estábamos enfermos en Panamá. Después de disfrutar y explorar los confines citadinos de esta ciudad, nos dirigimos a Secrets Resort Playa Bonita, queríamos disfrutar un poco de la lujosa relajación que experimentamos durante nuestra estadía en Cancún hace unos meses.

El resort ubica en el sector Playa Bonita donde se puede pasar el día mirando los buques de carga en espera a pasar el Canal. El agua del Pacífico es fría y refrescante y el vaivén de la marea permite más playa o te la roba. Los predios son exuberantes, con mucho verde y un aire tropical. Es algo limitado en tamaño comparado con los otros resorts y el servicio, aunque amable y presto, no se compara a la diligencia de los equipos de sus veteranas hospederías hermanas, pero está en vías de mejorar.

Se pueden ver los buques de carga esperando cruzar el Canal a lo lejos. / You can see containers lining up to cross the Canal.

Se pueden ver los buques de carga esperando cruzar el Canal a lo lejos. / You can see containers lining up to cross the Canal.

De inicio disfruté del open bar y la música en la piscina. Una rica cena en el restaurante Océano fue ideal para cerrar el día. La proximidad a la ciudad – unos 30 minutos – es un plus, porque sobre la suave arena y la caricia de la brisa del resort ayuda a sentirse aislada, pero siempre es bueno tener opciones. Esa noche disfruté de la musiquita en vivo en el lobby.

Pero a la mañana siguiente desperté a lo que en realidad fue una pesadilla: enferma en el paraíso. Claro, first world problems, pero no importa la frecuencia con la que viaje, veo estas escapadas como momentos tan valiosos, que espero con ansias y planifico con emoción, por lo que no deja de ser frustrante. Anhelaba desconectarme, disfrutar del paisaje, de la refrescante agua y no preocuparme por la próxima cena o snack, porque todo estaba al alcance de los dedos.

Esta fue una enfermedad como pocas, ya que no puedo describir con certeza qué me afligía, los síntomas de cansancio y hasta fiebres iban y venían a gusto. Tuve momentos de claridad en los que pude semi disfrutar, usualmente después de un episodio febril, pero hubo más momentos de estar recostada en la cama y otras veces en una tumbadora de playa, pero ocultándome del sol y a secas, lo que no es mi definición de diversión. ¿Lo peor? Mi apetito se esfumó y no pude disfrutar a plenitud de la variedad de restaurantes.

Hice el esfuerzo, pero mi misterioso mal pudo más. / I really tried, but I was overcome by my mystery ailment.

Hice el esfuerzo, pero mi misterioso mal pudo más. / I really tried, but I was overcome by my mystery ailment.

¿Por qué no busqué ayuda de un doctor? Porque ni yo misma entendía qué me pasaba. En un momento desarrollé una tos y adquirí un jarabe en el Casco Viejo. En esa ocasión caminé esas calles que tanto me enamoraron con la certeza que ya me encontraba bien no importaba la maldita tos… hasta que se me acabó la batería. Ese fue un sentimiento recurrente: pensé que ya había superado lo que creía era un virus de 24 horas, pero que en realidad me tomó unos 10 días recuperarme cuando regresé a Miami.

A Mr. Backpack no le fue mucho mejor. Tal vez comimos algo o ¿sería que algo nos picó? Todavía no sabemos. Lo peor de esta experiencia es que no sabemos cómo prevenir la próxima. Cargo con ciertos medicamentos que no nos sirvieron de mucho. Pero bueno, sí nos encantó Panamá y más razón para regresar y explorar la costa.

¿Te ha pasado? ¿Te has enfermado durante tus vacaciones? ¡Cuéntame!

*Secrets Resorts Playa Bonita hará la transición al familiar Dreams más adelante este año para recibir familias.

Sick in Paradise

“This could not be happening,” I told myself over and over. Come on, I’m staying at an adults-only, all-inclusive and I’m sick? No way!

I woke up not feeling quite myself on my second day at a beach resort. Am I hungover? I knew that couldn’t be, but it’s unlike me to wake up feeling exhausted and in slow-mo. Mr. Backpack offered to get me a coffee, maybe that’ll do it. After being my personal butler, he jumped in bed trembling with chills. Ok, we’re sick in Panama.

No puedo creer que no me bañé en esta playa. / I still can’t believe I didn’t take a dip in the ocean.

No puedo creer que no me bañé en esta playa. / I still can’t believe I didn’t take a dip in the ocean.

After exploring and enjoying Panama City we decided to head to Secrets Playa Bonita for some R&R. Having stayed at Secrets Playa Mujeres in Mexico a few months ago, we were excited to enjoy some luxurious relaxation. The resort is located on a stretch of beach that varies depending on the tide, with cool water and excellent views to the ships waiting to cross the Panama Canal. The grounds are lush and very tropical. Compared to other sister resorts, it’s smaller and the service, while friendly, it’s improving to meet the standards expected from Secrets.

I did get to enjoy the open bar and music by the pool on my first day, also a great dinner at Oceano. The proximity to the city – 30 minutes – it’s a plus, because it gives you options to enjoy a party scene of Casco Viejo or stay in with the chill live music at the lobby and relax, what I chose to do.

But that morning I woke up to a nightmare: sick in paradise. I know, first world problems, but never mind how often I travel, I plan these getaways with effort, enthusiasm and looking forward to disconnect. It was really frustrating not having being able to enjoy a different scenery, the beach and not be concerned about my next meal, because everything is within your reach. Oh, I also lost my appetite.

Playa Bonita, te veré otra vez. / I’ll see you again Playa Bonita.

Playa Bonita, te veré otra vez. / I’ll see you again Playa Bonita.

Mine was a weirdo sickness, I can’t really explain what was wrong with me. The exhaustion and fevers came and went as they pleased. I had moments of clarity that allowed me to enjoy myself, usually after a fever. But there were a lot of moments lying on bed or on a beach chair, hiding from the sun and without an adult beverage… not my idea of fun.

Did I look for help? That was tricky from what I mentioned before, I had no idea what has happening. At a point I developed a cough and got medicine at a Casco Viejo pharmacy. I was able to walk those beloved streets, convinced I was better… until my batteries ran out. It was a recurring theme: thinking I had overcome a 24-hour virus and relapsing. It took me 10 days to feel like myself again once I got back to Miami.

Mr. Backpack didn’t do much better. Maybe we ate something funny or another something bit us. We’ll never know. The worst about this experience is that nothing was learned, I do carry basic meds with me and I have no idea how I could prevent this from happening in the future. The upside is that the coast of Panama is still on our list.

Has it happened to you? Have you gotten sick while on vacation? Tell me about it!

*Secrets Resort Playa Bonita will transition into Dreams to welcome families later this year.

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5 comments on “Enferma en el paraíso”

  1. Kimberly dice:

    Nooo nunca me he enfermado que terrible! Me encanta como escribes, gracias por compartir…

    1. Sra. Valija dice:

      No fue nada fun. Gracias por el cumplido 😉

  2. Mandy dice:

    Pobrecita… a nadie le gusta estar enfermo lejos de casa. Bebio el agua?

    1. Sra. Valija dice:

      No tenemos idea qué pudo haber sido la causa. Era nuestro cuarto día cuando comenzaron los malestares. Oh, well…

  3. Kat dice:

    The worst is being sick on vacation. It happened to me while in Rome 🙁

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