Navegando las aguas de Ábacos

Los botes, yates y veleros desde un balcón en Abaco Beach Resort. ¿Cuál es el tu favorito?

Los botes, yates y veleros desde un balcón en Abaco Beach Resort. ¿Cuál es el tu favorito?

Agua cristalina sin fin es lo primero que me viene a la mente al pensar en Los Ábacos. Bueno, agua color turquesa y una botella de protección solar, una visita a este extenso archipiélago en las Bahamas obliga a estar afuera todo el tiempo, preferiblemente en un bote disfrutando del fuerte sol, la caricia de la brisa y singulares parajes.

Muchas de las 700 islas que componen las Bahamas se disfrutan más desde el agua, pero Ábacos es clase aparte. Esta cadena de islas se extiende por unas 120 millas y consiste de islotes y cayos que son una maravilla para explorar con esnórquel, buceo o paseando en velero o bote. Lo que sin duda es especial sobre Ábacos es que conserva autenticidad bahameña en su gente, comida y costumbres, mientras logra satisfacer las necesidades – y antojos – del turista moderno.

Un buen sombrerón también es necesario para navegar las aguas de Ábacos.

Un buen sombrerón también es necesario para navegar las aguas de Ábacos.

Las estampas de Ábacos vienen mucho a mi mente y es un lugar al que quiero regresar pronto, preferiblemente en un velero. En esta visita el Abaco Beach Resort & Boat Harbor sirvió como centro de operaciones. Esta es la hospedería más grande en Marsh Harbor y cuenta con una marina capaz de acomodar enormes yates de anclaje extendido, personas que navegan a la isla – usualmente de estados más fríos – y permanecen en sus embarcaciones por largos periodos de tiempo (ya tomé nota y pienso en eso cuando juego Loto).

El hotel ofrece una variedad de habitaciones para diversos presupuestos, desde ocupación doble a unidades de lujo equipadas con cocinas profesionales, varias habitaciones y la posibilidad de contratar un chef. Todas las ocupaciones cuentan con balcones que miran hacia claras aguas que provocan embeleso, porque aquí cuando no se están en el agua, no hay remedio que mirarla.

Parte del Turtle Crawl Experience fue conocer otras especies como esta hermosa y enorme estrella marina que nuestro intrépido first mate sujetó para innumerables fotos.

Parte del Turtle Crawl Experience fue conocer otras especies como esta hermosa y enorme estrella marina que nuestro intrépido first mate sujetó para innumerables fotos.

En el mar

El resort es muy acogedor y el personal es muy amigable, pero Ábacos es para disfrutar del mar. Te puedes iniciar en la playa del hotel con kayaks, tablas para surf de remo y esnórquel que están disponibles para sus huéspedes. Pero el desfile continuo de botes de pesca de aguas profundas y tours de vistas y esnórquel que salen desde la marina te tentará demasiado y querrás unirte a la diversión.

El agua para el avistamiento de las tortugas es súper llanita, ellas están atraídas por las camas de hierba en el fondo. ABR

El agua para el avistamiento de las tortugas es súper llanita, ellas están atraídas por las camas de hierba en el fondo. ABR

Una variedad de excursiones puede coordinarse a través del resort, pero nada como el Turtle Crawl Experience, una de las experiencias singulares que ofrece ABR. Este ecotour consiste de dos días de expedición guiada en surf de remo a través de las aguas de Tilloo Cay, parte de la Reserva Nacional Pelican Cays, que permite disfrutar del paisaje, vegetación y especies marinas, además de una oportunidad de ejercicio en un paraje sin igual.

El punto de vista desde la tabla y su suave deslizamiento permite observar diferentes especies como estrellas marinas y peces, pero la meta es echarle un vistazo a la elusiva tortuga Ábacos, que nada con sorprendente rapidez, se confunde entre la maleza del fondo y se convierte en un verdadero ejercicio de visión y rapidez. Logré avistar una que otra, pequeñas y otras maduras, pero ambas salen disparadas cuando sienten el remo y deslizamiento.

El colorido faro a lo candy cane de Hope Town.

El colorido faro a lo candy cane de Hope Town.

Por el agua

Ábacos es la capital de botes y veleros de las Bahamas. Las islas y la serie de islotes y cayos ofrecen experiencias únicas de exploración acuática. Los no marineros tienen la opción de conocer estos islotes por tierra, que también encierran mucho encanto y sorpresas, pero tendrán que llegar por agua, aquí no se está exento de tener contacto con el mar se quiera o no. El resort promueve la exploración de sus vecinos y así fue como acabé en Elbow Cay y Man-O-War.

Elbow Cay acoge la súper popular Playa Tahití, un estrecho de arena blanca entre agua tan cristalina que no parece real. El agua no sobrepasa los muslos y es refrescante y simplemente paradisiaca. Es posible alcanzarla en bici o caminando, pero el trayecto en bote no tiene comparación.

La vista desde el mirador del faro.

La vista desde el mirador del faro.

El paseo para llegar ahí es una maravilla con la oportunidad de observar mantarrayas y tortugas sin mucho esfuerzo, sólo bajando la vista. Nuestro capitán-guía también sirvió como chef. El agua es tan traslúcida que desde la embarcación se pueden detectar conchas que se convirtieron en una refrescante ensalada de caracola, una de las mejores que he probado. El capitán siempre anda con machete en mano y marinada e ingredientes en el barco. La ensalada fue consumida en la Playa Tahití en forma de picnic y la vista sin duda añadió al sabor.

Las lindas calles de Hope Town parecen detenidas en el tiempo.

Las lindas calles de Hope Town parecen detenidas en el tiempo.

Hope Town, la parte desarrollada en Elbow Cay, se distingue porque sólo carritos de golf transitan algunas veredas del pueblito donde caminar e ir en bicicleta para admirar las casitas de colores pasteles es la norma. El pintoresco faro es uno de los últimos en el mundo operados manualmente con kerosene. La torre blanca y roja fue alzada en 1862 y desde el tope se disfrutan increíbles vistas de las islas y el asentamiento, el más grande de Ábacos. El faro es uno de los puntos más fotografiados que no involucran el agua. En esta isla también hay otras opciones de hospedajes y de restaurantes.

La Playa Tahití también podría catalogarse como un sandbar. En ocasiones desaparece, dependiendo de la marea.

La Playa Tahití también podría catalogarse como un sandbar. En ocasiones desaparece, dependiendo de la marea.

Isla a secas

Man-O-War ofrece buenas opciones de pesca, esnórquel y buceo ya que el buque USS Adirondack encalló en sus aguas en 1862 y es muy popular entre los aficionados de estos pasatiempos. Esta “isla seca” – no se vende ni consume alcohol – se distingue también por su gran tradición de elaboración de embarcaciones de la Familia Albury, que data de 1952. Las veredas decoradas con trinitarias están pobladas por gatitos y es una delicia caminarlas y disfrutar de las vistas y la brisa. Entre las muchas tienditas de productos locales resaltan Norman Albury Sail Makers con una gran variedad de artículos hechos con velas de barcos como bolsos prácticamente indestructibles, lo que justifica sus altos precios.

La familia Albury fue una de las primeras en establecerse en la isla y su presencia todavía domina.

La familia Albury fue una de las primeras en establecerse en la isla y su presencia todavía domina.

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La construcción de embarcaciones a mano ha distinguido a los Albury, aunque sus empresas se han diversificado.

El visitante no debe sentir presión de alquilar un bote particular, el sistema de ferries es muy confiable y brinda acceso a estos parajes desde Marsh Harbour, o Isla Gran Ábaco, donde ubica el resort. Es tan sencillo como empacar un picnic o dedicarse a probar los restaurantes de estos cayos.

Otras tienditas de recuerdo sirven tanto de adorno de la calle como de comercio.

Otras tienditas de recuerdo sirven tanto de adorno de la calle como de comercio.

Quienes no deseen estar toda su estadía bajo el sol, pueden dedicarse a explorar uno de los cuatro parques nacionales en las islas. Los amantes de las aves pueden salir en excursiones para avistar la cotorra Bahamas y explorar la biodiversidad de manglares, flora y fauna. Algunos de estos pueden emplear kayaks y bicicletas. El resort también puede coordinar excursiones que se ajusten a los intereses y nivel físico de los interesados.

Entre mi balcón en ABR y el agua que tanto me llamaba hay un gran espacio hasta la marina con palmeras, en sus hamacas me disfruté uno que otro sueño. Pero esa expansión de terreno me hacía pensar en fiestas y reuniones, tal vez una celebración de luna llena, bailando a la luz de una fogata. En realidad, tengo muchos pendientes en Ábacos.

Relax y chill en Abacos.

Relax y chill en Abacos.

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5 comments on “Navegando las aguas de Ábacos”

  1. This looks amazing — I wish I could read your commentary!

    1. Sra. Valija dice:

      I’m working in adding a synopsis in English, bear with me 😉

  2. Wow! Que agua tan espectacular! Y esa estrella de mar esta genial 🙂

    1. Sra. Valija dice:

      Es a la verdad hermoso y estoy buscando maneras para volver!

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