*Nos mantendremos informando

20141005153425_0_o

A la falta de Internet, ¡al agua! La línea del horizonte de downtown Miami desde la Bahía Biscayne.

Viajar es maravilloso. Y este espacio me ofrece el privilegio de compartir mis historias. Pero mantener este espacio se convierte un reto cuando después de pasar unos días de ensueño en otra zona de tiempo con un clima maravilloso, regresas a los estragos que ocasionó en mi conexión de Wi-Fi una tormenta. No hay manera de sentirse más atada que esperando por un técnico que te da una ventana de cuatro horas para llegar, mientras no tienes cable ni conexión. Luego confirmar que es muy posible que él no tiene idea de lo que está pasando ni cómo solucionarlo. Conexión restaurada, una nueva tormenta y cero Internet y más espera.

No es el fin del mundo ni tampoco una tragedia, pero no deja de incomodar.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *